Marzo 13, 2008
Isbelia
Ahora que no estas no te voy a decir que me haces falta ,que desde que doy vueltas te llevo omnipresente en mi corazon y cabeza. Pero me hiciste falta tanto……. los jueves, los domingos, los sabados, los lunes y algunos martes. Me hiciste falta de manera rotativa casi todos los dias menos los miercoles yo no se porqué… y los viernes donde siempre estabas y hacias tus frijoles maravillosos, con tanto tomate, con tanto sabor.Te quedabas sentadita en la cocina comiendo en tu plato en una de esas butacas multiusos para los quehaceres domesticos, me pregunto porque no insisti tanto para que te sentaras con nosotros a comer, pero recuerdo que no te gustaba la invitacion y cuando aceptabas lo hacias a regañadientes, con esa cara de niña que ni las arrugas de tu oficio y tiempo pudieron borrar. La palabra butaca la aprendi por ti y de ti. Me duele no haberte dado mas abrazos, me duele no haberte acompañado un poquito mas, me duele no haber celebrado todos los años tu cumpleaños y no compensar a mi manera todos esos años de trabajo . Ay Isbelia, me pregunto si te explotamos, si abusamos de tus manos y tus piernas llenas de varices que nunca quisiste curar, tu te quedabas callada, casi no decias nada pero en tus ojos se asomaba una nube clamando a un verdadero exàmen de conciencia que ninguno quiso hacer. Cuàntas veces me lavaste la ropa y me alimentaste, tantas veces nos reimos y hablamos “de esto y lo otro, de fulanita y sutanita” como tu decias,tantas veces me curaste y aliviaste dolores, cuàntas veces me lavaste el rastro de mocos y làgrimas en la cara?, cuantas veces hiciste de un problema un chiste, tantas veces tu olor era sinonimo de casa. La reina de las tardes, esas con olor a hierba quemàndose en los cerros orientales y el cielo azul a veces un poco cruel como una rodilla raspada en un juego , la reina de los patios enjabonados, el sonido de una escoba refregando mientras no para de llover, el silbido acompañando una plancha poco querida pero tratada con paciencia y sabiduria, la reina del regreso del colegio, del alivio al otro lado de la puerta dejando atras esas calles crueles con las monjas, la tiza toxica, los trancones y los ciclistas atropellados, adelante el jugo de mora y tus manos nudosas, que alivio Isbelia!. Una mamà, eso fuiste para mi con lo mejor de la infancia y la adolescencia con la gracia concedida de no ser regañada ni delatada, de ser comprendida;me decias que cuando era pequeñita y los grandes se iban, yo me quedaba tranquila en tus brazos saludandolos con la mano. Ma man, ma man Isbelin, te quedaste dormida en tu cocina, para siempre tal vez haciendo una sopa con ese sabor profundo que solo las buenas madres pueden conjurar. Te quedaste dormida con una tostada en tu mano, sentadita como siempre en ese butaco, tal vez te quedaste soñando con campos cultivados de maiz, ya no me acuerdo donde Isbe, donde naciste? yo que tanto te preguntaba de donde venias y solo recuerdo que entre Cucuta y Boyaca, que tu hermana se llama Blanca y tu hijo Eriberto, que llegaste de Baranquilla con mi abuela y un hombre te habia engañado dejandote sola con tu hijo. Yo se Isbe, que le tenias miedo a la soledad, yo se que te parecia injusto, mas que ese parkinson que llegaste a dominar, mas que tus varices, per
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